La ganadería del norte levanta cabeza: precios en alza, genética de elite y un mercado japonés que vuelve a mirar a la Argentina
En el marco del Remate Genética del Norte, realizado en la Sociedad Rural de Villa Berthet, productores y asesores coincidieron en que el sector atraviesa un presente alentador. La recuperación del ternero y el gordo, el crecimiento de las exportaciones y la rusticidad de los reproductores del NEA marcan el rumbo de una actividad que busca capitalizar el momento.

¿Es este el año en que la ganadería argentina dejó atrás los tiempos flacos? Para los protagonistas del sector, la respuesta parece inclinarse hacia el sí. La combinación de precios en recuperación, exportaciones en crecimiento y un reconocimiento internacional que no se apaga configuran un escenario que, según los especialistas, abre una ventana de oportunidad para invertir, mejorar los rodeos y consolidar el desarrollo ganadero en el norte del país.
¿Quiénes pusieron la cara y qué dijeron?
Durante la quinta edición del Remate Genética del Norte, realizado en la Sociedad Rural de Villa Berthet, dos referentes del rubro compartieron su mirada sobre el presente y el futuro de la actividad: Carlos Torres, propietario de la cabaña Jota Jota de Pirané, Formosa, y Matías Amalfi, asesor genético de las cabañas Caá Cupé, Jota Jota y El Danés.
Ambos coincidieron en destacar el buen momento del sector, aunque cada uno puso el acento en aspectos complementarios: Torres resaltó la calidad de los reproductores adaptados a las exigentes condiciones productivas de la región y el prestigio internacional de la carne argentina; Amalfi, por su parte, analizó la recuperación de los valores ganaderos y las perspectivas de crecimiento para los próximos años.
¿Qué hace tan especial a la genética del norte?
Carlos Torres, productor oriundo de General Deheza, Córdoba, y propietario de la cabaña Jota Jota —ubicada en la zona de Pirané, Formosa—, consideró que la ganadería argentina atraviesa un momento excepcional, con nuevas posibilidades de crecimiento vinculadas a la apertura de mercados y al reconocimiento de la calidad de la producción nacional.
En ese sentido, valoró las oportunidades comerciales que representa el mercado japonés: "La carne argentina sigue siendo una marca registrada", afirmó al sintetizar el prestigio que, a su entender, mantiene el producto nacional en el mundo. Para el cabañero, las perspectivas favorables también representan una oportunidad para que los establecimientos ganaderos continúen incorporando genética de calidad y mejorando sus sistemas productivos.
¿Y cómo se logra esa calidad? Torres explicó que los animales de su establecimiento son criados principalmente a campo, en la zona de Pirané, bajo condiciones que permiten desarrollar características de resistencia y adaptación. "Nuestros animales, debido a la rusticidad que tienen, se adaptan perfectamente a los lugares más duros", aseguró. De esta manera, vinculó el buen momento de la ganadería con la necesidad de seguir trabajando en el mejoramiento genético, buscando animales que combinen calidad productiva, resistencia y capacidad para desenvolverse en los ambientes característicos del norte argentino.
¿Se recuperaron los precios? La mirada de un especialista
Matías Amalfi, asesor genético de las tres cabañas participantes del remate, realizó un balance positivo de 2026 y destacó que la recuperación de los precios de la hacienda comenzó a generar mejores condiciones para la actividad.
"La verdad que un año muy bueno, sobre todo empezando por la ganadería en sí. El producto del ternero se revalorizó, algo que venía muy rezagado; el gordo también, están creciendo las exportaciones", expresó. El especialista consideró que esta evolución del mercado permite proyectar un escenario alentador para los próximos años, aunque aclaró que las estimaciones corresponden a los análisis que se realizan dentro del sector. "Hay un panorama que, según los analistas, es muy bueno para nuestro rubro de cinco a diez años", sostuvo.
¿Qué pasa con los reproductores?
Amalfi explicó que las mejores condiciones comerciales también comenzaron a reflejarse en el mercado de reproductores, donde las ventas mostraron una dinámica favorable. "Eso se ve repercutido también en todo lo que es reproductores. Se vendieron muy bien, los remates anduvieron ágiles y creo que es el camino de los años para poder invertir, invertir en genética, invertir en mejora de campo. Así que se vienen buenas cosas por delante", manifestó.
¿Es el momento de invertir?
El asesor consideró que el escenario actual ofrece una oportunidad para avanzar en inversiones que, durante los períodos de menores ingresos, suelen postergarse por las dificultades económicas que enfrenta el productor. En ese sentido, remarcó que la recuperación de los valores de la hacienda constituye un incentivo para fortalecer los rodeos, incorporar mejores reproductores y realizar inversiones en infraestructura y manejo de los establecimientos.
"Es el momento justamente para aprovechar de hacer lo que por ahí en otros años duros no se puede o lleva mucho esfuerzo. No te digo que estos años no, pero hay un poco de aliciente con estos precios más beneficiosos", señaló.
Dos ejes para el futuro
En definitiva, los testimonios de Torres y Amalfi dejaron planteados dos ejes centrales para el futuro ganadero:
Aprovechar el reconocimiento internacional de la carne argentina, con mercados como el japonés como horizonte.
Transformar el actual escenario favorable en inversiones que permitan producir más y mejor durante los próximos años.
La pregunta que queda flotando es inevitable: ¿está el productor del norte dispuesto a dar el salto y capitalizar este momento? Los especialistas parecen tener la respuesta: el camino es invertir, y el momento es ahora.







